
Txema Córdoba es Maestro especialista en Educación Física, Licenciado en Ciencias de la Actividad Física, Máster en Inclusión, Experto en metodologías cooperativas, y tres veces finisher en un Ironman.
¿Qué piensas cuando sostienes entre las manos tres medallas de finisher de un Ironman? ¿Cómo nace el espíritu de un Ironman?
Pienso en el momento en que me lo propuse, cuando superar ese reto parecía imposible de hacer realidad. Pienso también en las personas que me han acompañado en ese reto, y no solamente en los entrenamientos, sino, y más importante todavía, en cada uno de los momentos cotidianos. Sin esas personas imprescindibles seguramente no lo hubiera logrado.
Nace en personas inquietas, que no se conforman con su zona de confort, que conocen sus limitaciones, pero que saben que las pueden colocar allí donde deseen. Además, el hecho de compartir con otras personas una filosofía de vida que consiste en dedicar cada día un poco de tiempo a hacer actividad física lo hace todavía más hermoso.
¿Las actividades deportivas son educativas por ellas mismas?
Las actividades deportivas ni son educativas ni no lo son. Simplemente son actividades deportivas. La intencionalidad que tengamos al utilizarlas será lo que genere situaciones educativas o no.
Por lo tanto, ¿qué es educar?
Educar es una acción que se ejerce en un contexto de ayudar a desarrollarse a un individuo pero que a la vez, con ello se contribuya al crecimiento de la sociedad. La acción de enseñar, por el contrario, solamente está dirigida al crecimiento de una persona, donde no está implícito el tener en cuenta a los demás. Es por eso que si ese crecimiento no implica también el crecimiento de la sociedad no estamos hablando de educar.
¿Cuál es entonces el papel del maestro?
«Nadie enseña a nadie, todos aprendemos de todos» dijo una vez Paolo Freire. Es decir, los maestros no debemos preocuparnos en como enseñar, pero sí en como y qué aprenden los alumnos. Para ello debemos acompañar, inspirar, animar, dar ejemplo…
¿Y eso cómo se hace?
Generando contextos para que los niños aprendan. Si el contexto que genero es cooperativo aprenderán valores relacionados con la cooperación, y si el contexto que genero es competitivo o individualista contribuiremos a reproducir la manera de pensar que desafortunadamente tenemos hoy en día. Actualmente se puede aprobar sin aprender. Pretendemos que los niños salgan de la escuela muy preparados para el instituto, o del instituto muy preparados para la universidad. Pero el objetivo no debe ser este sino otro muy diferente: que salgan preparados para la vida, para vivirla, construirla y transformarla.










