Categoría: Motivación

Los 12 hábitos de las personas resilientes

 

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Es común pensar que la resiliencia es algo parecido a una capacidad innata, una facultad que nace de manera espontánea en algunas personas que tienen que afrontar situaciones adversas.

Sin embargo, la resiliencia no es un rasgo de la persona que nazca con ella, ni forma parte del temperamento típico de esta. Se trata de un proceso en el que el individuo entra en una dinámica de interacciones con los demás y con el entorno de manera que es capaz de superar las adversidades.

Dicho de otra forma: la resiliencia psicológica no se tiene, sino que es algo que se desarrolla y se aprende a mantener.

Es por eso que uno de los pilares de la resiliencia se encuentra directamente en los hábitos de la persona que logra desarrollarla. Estos hábitos característicos de las personas entrenadas en la resiliencia pueden ser tan variados y flexibles como maneras hay de vivir la vida, pero a grandes rasgos se pueden nombrar diez que son aplicables a la mayoría de los casos.

Las personas entrenadas en resiliencia…

¿Qué cosas tienen en común este tipo de personas?

1. Toman medidas para mejorar su autoestima

Son capaces de reconocer que las acciones que hagan hoy cambiarán la manera de percibirse a sí mismas el día de mañana. Por eso, orientan parte de sus acciones hacia la mejora de la autoestima y la autoconfianza, y lo hacen de manera más o menos consciente, para asegurarse la eficacia de estas medidas y ser constantes en esta tarea.

2. Se sumergen en tareas creativas

La creatividad es una de las formas de hacer que todo es nuestros pensamientos se enfoquen hacia la resolución de un reto novedoso. La percepción de estar creando algo original hace que este hábito sea altamente estimulante, y la sensación de haber terminado una pieza de trabajo que es única en el mundo es altamente placentera. Las personas resilientes lo saben y por eso les gusta alternar las costumbres del día a día con un poco de novedad y exigencia a sí mismas.

3. Mantienen una actitud estoica cuando conviene…

Las personas capaces de desarrollar una buena resiliencia son capaces de detectar aquellas situaciones en las que es prácticamente imposible hacer que el contexto cambie a corto o a medio plazo. Esto posibilita que no se planteen ilusiones vanas y que sus esfuerzos para adaptarse a lo que les pasa se centren en gestionar su manera de experimentar lo que ocurre en esta nueva situación. Sigue leyendo “Los 12 hábitos de las personas resilientes”

Lo que aprendí de la soledad…

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¿Por qué vivimos con miedo a la soledad? Suele vérsele como algo negativo, algo que nadie quisiera en su vida. No hablo de una soledad total, porque entonces sí que sería un terrible problema… hablo de aquella en la que te das un espacio a ti mismo, para mejorar, para crecer, para saber lo que te apasiona, para explotar tus virtudes y trabajar en tus defectos.

Esa soledad en que no necesitas que alguien ‘’te haga feliz’’ pues esa felicidad sólo puedes encontrarla en ti y entonces la compartes con alguien más. Esa soledad en que descubres que no eres la media naranja de nadie, tú ya estas completo.

Estar en soledad es una decisión, ya que como muchos, podría andar por ahí buscando quien me haga sentir en compañía, aun cuando esto podría terminar en una sensación antónima.

Las personas a las que les aterra estar solas son aquellas que andan dejándose llevar por el mundo, rompiendo corazones o lamentándose porque siempre rompen el suyo. Las ves buscando atención o rematando su amor. Se van a extremos: o son de aquellos que buscan llenarse con piel y al ver que esto no funciona se marchan, dejando un hueco en la vida de quienes sí los estaban amando; o la viven regateando amor y regalándose a la primera persona que pinte como candidato a quedarse ‘’para siempre’’ provocando que ellos se alejen y sintiéndose entonces peor que antes.

Se necesita un real grado de madurez en este ámbito para comprender que la soledad no es la enemiga que nadie quiere cerca, sino que es el arma más poderosa para conocerme a mí misma, y entonces sí, no sentir un verdadero vacío en la mente y el alma.

La soledad es una maestra de la vida, ya que te enseña mucho más de lo que podría enseñarte el estar acompañado de alguien que exiges que te llene, cuando eres un saco con agujero.

La soledad me ha enseñado a valorarme a mí misma, a saber lo que merezco y lo que no me conviene en cada aspecto de mi vida. Me ha hecho fuerte e imponente en cuanto a mis ideas. Me ha hecho abrazarme mucho mejor que como cualquiera lo haría.

La soledad me permitió abrir los ojos al mundo, me permitió analizar aquellos errores que a cada momento volvía a cometer sin dudar y solo me estaban destrozando. Me permitió atrapar aprendizajes y archivarlos en mi mente. Me permitió sanar heridas pasadas que nadie pudo ni podría sanar, solo yo misma.

La soledad me brindó tiempo para aprender cosas nuevas, para pensar más antes de actuar, para invertir mi tiempo en cosas a mi beneficio. Para consentirme con un buen libro o viendo una película que hace tiempo quería ver pero con quienes estaba no deseaban verla.

La soledad limpió mi espejo, en el cual veía cientos de defectos, para mostrarme una cálida sonrisa en el rostro de quien estaba en el reflejo. Que allá fuera no hay personas mejores o peores que yo, pero al mismo tiempo, soy a quien cualquiera desearía tener entre brazos.

La soledad me regaló tiempo de calidad conmigo misma y así mismo, me regaló la habilidad de querer bien a aquellos que me quieren también. Me hizo independiente emocionalmente y me hizo madura. Me regaló la fuerza que en algún momento me hizo falta. Me hizo perseverante y decidida. Sigue leyendo “Lo que aprendí de la soledad…”

¡Te deseo felicidad!

           

   

“Hay un poderoso ejercicio, muy simple, que empecé a usar hace algunos años. A quien encuentre en mi camino, sea una persona o un insecto, el primer pensamiento que asumo respecto a este momento es “Te deseo felicidad”. Y mucho más importante que la idea era esa primera vez que decía “Te deseo felicidad”.

Esto transforma completamente lo que va a ocurrir entre tú y esa persona. Digo esto desde mi experiencia personal. En ocasiones, es muy difícil cuando te encuentras con tu enemigo o cuando te ves a ti mismo en situaciones inesperadas….En este momento, creas la oportunidad de hacer más espacio alrededor de ti…

Ves cómo desaparece esa emoción negativa antes que te tome y te da tiempo a transformarla. Ves las cosas como son, como simple y evidente ignorancia, ira, temor – no de los otros, sino como ignorancia de mi parte, de su parte. Transformas esto, lo dejas ir, te vuelves al amor.

¡TE DESEO FELICIDAD!

Aquí te dejamos 21 consejos para que puedas tener una vida plena:

1. Olvídate de la edad cronológica, es sólo un número.

2. Mejora tus relaciones con los que te rodean, mejorará el aspecto de tu piel.

3. Despiértate siempre con una sonrisa… Sigue leyendo “¡Te deseo felicidad!”

No te rindas

No te rindas. Aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos. Sigue leyendo “No te rindas”

Alicia en el País de las Maravillas en 12 frases

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Alicia en el País de las Maravillas es una obra escrita por el británico Lewis Carroll. Es una novela maravillosa que vale la pena leer una y mil veces sin importar la edad que tengamos. Alicia en el País de las Maravillas ha sido traducida a numerosos idiomas y ha sido adaptada al cine más de una decena de veces.

A continuación te presentamos 12 frases que podemos encontrar en esta maravillosa novela escrita por Lewis Carroll.

1. “Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo -dijo el Sombrerero-, no hablarías de perderlo. ¡El Tiempo es todo un personaje!”

2. “¡No estoy loco! Mi realidad es simplemente diferente a la tuya”.

3. “Creo que sí, estás demente. Pero te diré un secreto: las mejores personas lo están”.

4. “Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma (aunque rara vez los seguía)”.

5. “Todo tiene una moraleja, sólo falta saber encontrarla”.

6. “Es una pobre clase de memoria que sólo funciona hacia atrás”.

7. “Si cada uno cuidara su propios asuntos, el mundo giraría mucho más rápidamente”. Sigue leyendo “Alicia en el País de las Maravillas en 12 frases”

Si no puedes volar…

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Si no puedes volar, entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero hagas lo hagas no dejes de avanzar.” No desistas, no te rindas, sigue adelante. Cuando tengas ganas de renunciar recuerda las cosas que te hicieron llegar hasta el punto donde te encuentras. Nunca abandones un sueño sin darte la oportunidad a ti mismo de que se convierta en realidad, si de verdad quieres lograr algo lo lograrás, en mayor o menor medida. La vida te regala buenos y malos momentos. Los buenos hablan por sí solos, pero los malos son lecciones. Son enseñanzas para un momento que todavía no sabes que llegará. De hecho, no sabes si llegará o no. No decaigas por lo que la gente te diga, por lo que te ofrezca o te dejen de ofrecer, por las críticas, las enemistadas o las personas que tratan de hacerte la vida imposible. Dedica tu tiempo a los que te lo dedican. Seas quien seas o seas quien quieras ser, la gente te va a juzgar. No importa lo que hagas, por lo tanto no te preocupes, mantente firme, ten claro tu camino y tu meta. Esfuérzate por conocer gente cada día, cada semana, por conocer culturas, por conocer palabras. Por conocer miradas que te hablen y sonrisas que te iluminen día a día. Sé humilde e intenta sacar siempre el lado positivo de las situaciones. Con humor, pero sin maldad. Busca tu felicidad sin hacer daño a nadie y comete errores, todos los que quieras y puedas. Recuerda que todos en este mundo tenemos algo especial y que tarde o temprano siempre nos llega la oportunidad de demostrarlo. Y si no, demuéstratelo a ti mismo. Que nada existe mejor que sentirse feliz con uno y aceptar las cosas buenas y las cosas malas, que probablemente muchas de las veces se inviertan.

Natalie Martina

vive tu sueño beachVive tu sueño y no sueñes tu vida ¡3ª edición!
“El destino me ha llevado a descubrir este libro cuando más necesitaba  palabras llenas de energía y de luz. Ha sido un vaso de agua fresquita en mi desierto alpino.” (Elena)
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En el camino aprendí…

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En el camino aprendí,
que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír
ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer…

En el camino aprendí
que andar solo no es soledad,
que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir
es silenciar la verdad.

Aprendí…
que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser
cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir
y no querer aprender.

En el camino aprendí
que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor
y como esa flor morir,
y que en su breve existir,
fue todo aroma y color.

Y en el camino aprendí
que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don
que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil
que ser un buen servidor.

Aprendí…
que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez
ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal
y a tantos con altivez. Sigue leyendo “En el camino aprendí…”