Aprender a vivir duele

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Aprender a vivir en ocasiones duele, ese inmenso dolor cuando los golpes de la vida te sacuden, cuando ves que sólo te tienes a ti misma para seguir luchando, para levantarte día a día y regalarle una sonrisa a esas personitas que incondicionalmente allí están, para regalar al mundo un ¡sí se puede! Y regalarse a uno mismo la fuerza interior que nos lleva a la felicidad. Seguir leyendo «Aprender a vivir duele»

Los 83 mandamientos de Alejandro Jodorowsky

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1.- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
2.- No mires con disimulo, mira fijamente.
3.- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado, que les impida invadir toda tu vida.
4.- En el lugar donde habites, consagra siempre un sitio a lo sagrado.
5.- Fija tu atención en ti mismo, se consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces. Seguir leyendo «Los 83 mandamientos de Alejandro Jodorowsky»

Mil gracias por existir

gracias por existir

Me dijo un gran amigo entre risas, cafés y sonrisas, que la auténtica felicidad está en el momento previo. Cuánta razón: el momento previo a afrontar un reto que preparaste durante mucho tiempo, el instante en que te enfrentas por primera vez a un desafío o el levantarte cada mañana para salir a por todas. Dicho de otra manera, el momento máximo de placer es justo el instante en el que imaginas aquello que podría ser…

Soñar, imaginar, crear, cumplir tus expectativas e intentar superarlas. Esa es la auténtica diferencia entre vivir todos los días de tu vida o simplemente que pasen las horas. Así pues, la regla de tres es fácil: huye de la rutina, quéjate, reinventa lo establecido, ponte a prueba y compite contra ti mismo. Esa es la auténtica razón de ser. Y si todo lo que piensas, imaginas, sueñas e inventas es para que el trocito de mundo en el que vives sea un poquito mejor, mi más sincera enhorabuena y mil gracias por existir.

Por Raúl Romero 

 


* Leer primer capítulo de “Convivir no es de locos”

* Leer primer capítulo de “La brújula del cuidador” 

¡Claro que se puede!

si se puede

TODO ES MENTIRA. Ni hay paro, ni nada de eso. Es como tirar millones de tomates al mar. Ya sabes, si hay muchos tomates, baja el precio, así que los destruyen, y los tomates se ponen más caros. Pues con el empleo hacen lo mismo. Si hay muchos puestos de trabajo, las personas que trabajan ya no están dispuestas a comprar su puesto humillándose, dejando que le paguen una mierda y trabajando el triple de lo normal. Y como no están dispuestas, se unen para decir: oíd, no creáis que os vamos a dar la vida a cambio de un puesto de trabajo, no. Os daremos un pedacito de nuestra vida y sólo si respetáis nuestros derechos. Pero entonces los grandes tomateros del empleo van y lo destruyen, directamente, vuelcan camiones con puestos de trabajo al mar, y otra vez a arrastrarse y suplicar para que te den un puesto de mierda en cualquier parte. (Belén Gopegui)

 

¡Basta ya! Nos hemos cansado. Todas las historias tienen un final, aunque muchos quieran hacernos creer lo contrario, y después del final llega un nuevo comienzo. Como dice Sera Sánchez, “ya estamos hartos de los políticos que tienen un nivel de preparación muy bajo, políticos de la clientela y el amiguismo”. Así es. Estamos ya cansados del caso Gürtel; de los sueldos millonarios; de la subida de los impuestos; del caso Bárcenas; de los fondos desviados a paraísos fiscales; de la corrupción e impunidad de los corruptos; de la manipulación de los medios de comunicación; de la famosa “puerta giratoria”; del rescate a los bancos en vez de a las personas, del caso Nóos, etc, etc, etc. Ahora bien, aún existe algo que, si aún cabe, todavía nos duele mucho más, como es ver a nuestros familiares desfilar moribundos por los pasillos de los hospitales mientras hay plantas vacías; observar con impotencia como nos desahucian y nos dejan en la calle sin nada; tener que sufrir despidos y bajadas de salario; aguantar los recortes en la educación; presenciar la fuga de los jóvenes al extranjero en busca de un futuro; abrir nuestras neveras y ver que están vacías; o romper en llantos ante la despedida de nuestros hijos en los aeropuertos… ¡Eso nos llega al alma!

Señores políticos y señoras políticas. Os habéis olvidado de algo muy importante en el arte de hacer política: la necesidad del consentimiento popular representa a la vez la fuerza y la debilidad del poder. Y después de las últimas elecciones europeas no cabe duda de que los ciudadanos ya nos hemos pronunciado. Hemos dicho basta. Ya no queremos que las grandes decisiones que afectan a toda la ciudadanía estén en manos de políticos corruptos interesados en sus propios intereses. Os habéis equivocado, y mucho, al hacer de los intereses del conjunto del país vuestro propio circo privado. Muy “queridos” míos, no podéis llenar los bolsillos propios a costa del recorte de los derechos de los demás, y mucho menos de los ciudadanos que bajo juramento habéis decidido representar. Pero todo tiene un efecto boomerang. Tarde o temprano todas las acciones acaban de vuelta. Y la mayoría de las veces cuando menos se espera.

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La educación es comunicación

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Educador social, mediador familiar y dramaturgo. Sera Sánchez es autor del blog Educador social en Alaska y cofundador de la compañía de teatro Factoría Los Sánchez. El espíritu crítico ,el humor, la ironía y la sencillez son los pilares básicos con los que la compañía comienza su andadura teatral.

 

Educador social en Alaska es un libro, una obra de teatro y un blog de éxito. ¿Cómo se piensa y se construye esta Obra?
Creé el blog porque tenía ganas de reflexionar sobre mi profesión. Firmaba el blog como Quique. Un día le envié a mi hermano Rafa un texto del blog pero no le dije que era mío. Rafa pensó que el texto merecía la pena llevarlo al teatro y así nació. Hoy en día, uno de los motivos por los que Educador Social en Alaska ha funcionado en el teatro es porque no pretendemos hacer teatro social. Nuestro objetivo es hacer teatro de calidad…

Acerca de la obra de teatro, ¿de qué te sientes más satisfecho?
Sin duda de la buena acogida que ha tenido con el público. Son ya cuatro años de gira representándola. Los asistentes nos dicen: “¡Qué historias más humanas!”. Además de enseñarles algo sobre nuestra profesión (educación social), lo realmente importante es despertarles una emoción.

¿Fue el éxito de Educador Social en Alaska lo que os motivó a hacer Alaska 2099, o esta versión futurista ya estaba pensada desde la primera obra?
No estaba pensada porque nosotros no pensamos nada con antelación. Trabajamos comiendo una pizza en el barrio del Raval (Barcelona) o  tomando una cerveza en una terraza. Eso sí, siempre empezamos a trabajar con unas risas. Trabajamos sin presión, hacemos lo que nos apetece y nos gusta. En una de esas tardes y fruto de esta “metodología de trabajo” nos dimos cuenta que Educador Social en Alaska tenía mucho más que ofrecer…

El nuevo estreno en vuestro menú teatral es El año del Cerdo, una historia con tres mujeres como protagonistas. ¿Qué ingredientes tiene?
Es más comedia que drama y como ingredientes, diría, que bajo la apariencia de una comedia ligera hablamos de temas muy importantes, (al menos para mí) como pueden ser la verdad, la mentira, las relaciones familiares y la amistad.

¿Cómo explicarías a nuestros seguidores/as que es posible ayudar a las personas desde la educación?
Te lo voy a explicar desde el último libro que he leído: Gomorra. El autor explica la experiencia de un cura napolitano que se enfrenta a la mafia y empieza a destapar cosas enfrentándose al poder. Se enfrenta con la palabra. Sin armas. Para mí, la palabra es la herramienta más poderosa para cambiar las cosas. La educación es comunicación.

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