¡Claro que se puede!

si se puede

TODO ES MENTIRA. Ni hay paro, ni nada de eso. Es como tirar millones de tomates al mar. Ya sabes, si hay muchos tomates, baja el precio, así que los destruyen, y los tomates se ponen más caros. Pues con el empleo hacen lo mismo. Si hay muchos puestos de trabajo, las personas que trabajan ya no están dispuestas a comprar su puesto humillándose, dejando que le paguen una mierda y trabajando el triple de lo normal. Y como no están dispuestas, se unen para decir: oíd, no creáis que os vamos a dar la vida a cambio de un puesto de trabajo, no. Os daremos un pedacito de nuestra vida y sólo si respetáis nuestros derechos. Pero entonces los grandes tomateros del empleo van y lo destruyen, directamente, vuelcan camiones con puestos de trabajo al mar, y otra vez a arrastrarse y suplicar para que te den un puesto de mierda en cualquier parte. (Belén Gopegui)

 

¡Basta ya! Nos hemos cansado. Todas las historias tienen un final, aunque muchos quieran hacernos creer lo contrario, y después del final llega un nuevo comienzo. Como dice Sera Sánchez, “ya estamos hartos de los políticos que tienen un nivel de preparación muy bajo, políticos de la clientela y el amiguismo”. Así es. Estamos ya cansados del caso Gürtel; de los sueldos millonarios; de la subida de los impuestos; del caso Bárcenas; de los fondos desviados a paraísos fiscales; de la corrupción e impunidad de los corruptos; de la manipulación de los medios de comunicación; de la famosa “puerta giratoria”; del rescate a los bancos en vez de a las personas, del caso Nóos, etc, etc, etc. Ahora bien, aún existe algo que, si aún cabe, todavía nos duele mucho más, como es ver a nuestros familiares desfilar moribundos por los pasillos de los hospitales mientras hay plantas vacías; observar con impotencia como nos desahucian y nos dejan en la calle sin nada; tener que sufrir despidos y bajadas de salario; aguantar los recortes en la educación; presenciar la fuga de los jóvenes al extranjero en busca de un futuro; abrir nuestras neveras y ver que están vacías; o romper en llantos ante la despedida de nuestros hijos en los aeropuertos… ¡Eso nos llega al alma!

Señores políticos y señoras políticas. Os habéis olvidado de algo muy importante en el arte de hacer política: la necesidad del consentimiento popular representa a la vez la fuerza y la debilidad del poder. Y después de las últimas elecciones europeas no cabe duda de que los ciudadanos ya nos hemos pronunciado. Hemos dicho basta. Ya no queremos que las grandes decisiones que afectan a toda la ciudadanía estén en manos de políticos corruptos interesados en sus propios intereses. Os habéis equivocado, y mucho, al hacer de los intereses del conjunto del país vuestro propio circo privado. Muy “queridos” míos, no podéis llenar los bolsillos propios a costa del recorte de los derechos de los demás, y mucho menos de los ciudadanos que bajo juramento habéis decidido representar. Pero todo tiene un efecto boomerang. Tarde o temprano todas las acciones acaban de vuelta. Y la mayoría de las veces cuando menos se espera.

Cuando pensabais que vuestra sofisticada maquinaria de adoctrinamiento era indestructible, las nuevas tecnologías, casi de un soplo, os la han derrocado. Los vientos empiezan a soplar en contra y, por primera vez, estáis realmente asustados. Habéis visto como vuestros “tronos de oro” en el Congreso de los Diputados empiezan a tambalearse, y cada vez con más fuerza. Pero ¿de qué os extrañáis? Son las consecuencias de haber subestimado la inteligencia del pueblo, de tratarlo como si en realidad se tratara de una marioneta de trapo. Bienvenidos a la revolución de las tecnologías, que no es otra que la revolución de la política. ¿Acaso no os habéis dado cuenta de que vuestros “medios de comunicación”, y por tanto de adoctrinamiento, han pasado a un tercer plano para dar paso a las redes sociales como principal fuente de la información?

Del día a la mañana habéis pasado de ser los vigilantes a los vigilados. Sin daros cuenta nos habéis regalado la mejor arma, en forma de tecnología, para acabar con vuestra falsa y vuestras mentiras. Ahora, gracias a vosotros, tenemos la pieza que nos hacía falta para poder estar informados -con nuestra información y no la vuestra- y poder organizarnos para luchar por nuestros derechos más básicos. Facebook, Twitter o Youtube se han tornado nuestros mejores aliados para poder denunciar vuestras injusticias sociales y acabar de una vez por todas con esta “dictadura del poder” que nos habéis impuesto. Mediante las cámaras de nuestros móviles, por ejemplo, sabemos que son los propios policías infiltrados de ciudadanos los que revientan muchas de las manifestaciones. La revolución política y ciudadana a partir de la tecnología era totalmente impensable hace una década atrás. Ahora es una realidad.Y es que ya no podéis seguir engañándonos, puesto que ahora tenemos nuestras propias fuentes de información, mucho más selectas e imparciales que las vuestras. El mundo online no entiende de presupuestos millonarios y está al alance de todo el mundo; ya no hace falta pertenecer a la alta esfera económica para poder crear un blog o un diario independiente.

Empieza el cambio, quizás sea lento, pero lo importante es que empieza el cambio. Y digo que es lento porque durante décadas son toneladas de basura (mediante leyes, estatutos y ordenamientos) las que habéis vertido sobre nuestros municipios, diputaciones, comunidades autónomas o el mismo Estado. Una tela de araña que nos llevará muchos años reconstruir y sanear, aunque sin duda lo conseguiremos. Y lo primero que vamos a hacer es limpiar nuestras instituciones de esa “calaña” que, mediante vuestra avaricia y vuestra ansia de riqueza, os habéis convertido. Os queremos fuera, y cuanto antes mejor. Porque cuando ya no haya políticos corruptos y partidos corruptos en los gobiernos será cuando podremos empezar a cambiar las leyes e incluso la Constitución de 1978; esa misma que todavía nos mantiene anclados en el siglo pasado y no nos permite evolucionar. Hoy, por primera vez en la democracia, se abre una nueva puerta delante de nosotros, una nueva esperanza que nos invita a soñar que otra forma de gobernar sí que es posible. Porque la POLÍTICA SI QUE ES IMPORTANTE. Los políticos deciden nuestra salud, nuestra educación, nuestro salario, nuestras condiciones de trabajo y, especialmente, deciden nuestra calidad de vida. Por eso votar es un acto de conciencia. Es una responsabilidad. ¡Con nuestro voto empieza el cambio!

Raül Córdoba, autor del libro “Convivir no es de locos” y “La brújula del cuidador”

Artículos relacionados del autor:

Un país de miserias (I). A todos los que se marcharon
Un país de miserias (II). A todos los que se quedaron

 

* Leer primer capítulo de “Convivir no es de locos”

* Leer primer capítulo de La brújula del cuidador”

3 thoughts on “¡Claro que se puede!”

  1. Yo también me sumo a ese monstruo de facebook para gritar a los cuatro vientos (“LAU HAIZETARA!!!!) que estamos ilusionados tanto como cabreados y que VAMOS A PODER!!! Aupa Raúl y toda la gente de bien. Porque nos necesitamos y la unión hace la fuerza.

  2. Inspiradora reflexión. Hace falta esta convicción y este buen ánimo que aquí muestras para encarar lo que se nos viene. Que quede atrás la etapa del desencanto y la justificadísima queja, y comencemos ya a crear soluciones, alternativas.

    Es cierto lo que indicas sobre las redes sociales. Yo le daría una vuelta de tuerca más: las mismas plataformas que idearon para espiarnos y controlarnos, para elaborar detallados perfiles sobre nuestros gustos personales, ideas, tendencias, relaciones… Se les han vuelto en contra. El sistema de comunicación e información que han creado (Internet) es un arma de doble filo (para nosotros pero también para ellos, eso es lo interesante). No pueden restringir ni censurar la red porque la necesitan libre. Necesitan saber lo que pensamos, lo que hacemos, lo que organizamos, y para eso nos tienen que permitir expresarnos, comunicarnos. Y ese es justamente su talón de aquiles, y nuestra oportunidad. El monstruo que crearon se les ha ido de las manos. Y se ha hecho grande…

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