Lo que duele no es el dolor

cinco-libros-web

Lo que duele no es el dolor. El dolor es sólo una consecuencia. El efecto secundario de algo que nos hizo sufrir y que todavía hoy sigue haciéndolo. Me gustaría que esto que tanto duele fuese lo que me aplasta el pecho y me araña las vísceras y el corazón. Esto que se puede paliar poco a poco, con consejos, amigos, medicamentos, horas, sobremesas y tazas de té. Pero algo me dice que no. Que lo que duele no es el dolor.

Seguir leyendo «Lo que duele no es el dolor»

5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos

cinco-libros-web

Los problemas vividos en la infancia dejan heridas emocionales que vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en como nuestros niños de hoy actuarán mañana y en como nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades.

Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos a continuación cuáles son nuestras heridas definidas por Lisa Bourbeau:

1.El miedo al abandono

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”, “nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas…”. Seguir leyendo «5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos»

Me aburrí del sexo

 cinco-libros-web

Me aburrí del sexo. ¡Sí! Me aburrí de que te sorprendas porque diga algo así.

Me aburrí de la falta de equidad, de la desigualdad y de que existan sexos, orientaciones y/o identidades sexuales mejores que otras. Me aburrí de la falta de respeto. Me aburrí de las infecciones de transmisión sexual y de que sigan aumentando. Me aburrí de que todavía el uso del condón no sea un “reflejo condicionado” cuando debe ser usado. Seguir leyendo «Me aburrí del sexo»

Así debes elegir a un compañero de relación para toda la vida

1- Elige a alguien como si fueras ciego. Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados.

Seguir leyendo «Así debes elegir a un compañero de relación para toda la vida»

Tengo miedo de no verte más

cinco-libros-web

Tengo miedo de no verte más un día,
miedo de no ver alguna vez tu sonrisa de que llena de color mi desolado mundo.
Tengo miedo de que me abandonen tus miradas,
miedo de no perderme más en el encanto de tus bellos ojos.
Tengo miedo de esperarte en vano al atardecer,
miedo de que tus pasos tomen un camino lejano a mi destino.
Tengo miedo de buscarte un día y solo encontrar la sombra de tu recuerdo,
miedo de saberte distante y que se me haga imposible tu imagen de hada otoñal. Seguir leyendo «Tengo miedo de no verte más»

18 pistas para saber si tienes inteligencia emocional

cinco-libros-web

Según definieron Salovey y Mayer el año 1900, la inteligencia emocional consiste en manejar los sentimientos y emociones, clasificarlos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones.

La inteligencia emocional, por lo tanto, no tiene nada que ver con la inteligencia lógica. De hecho, se ha demostrado que, un 70% de las veces, las personas con un coeficiente intelectual promedio superan en inteligencia emocional a las que tienen coeficientes más altos. Esto esclareció que el coeficiente intelectual no es la única fuente de éxito en la sociedad, pero la inteligencia emocional es tan intangible que es muy difícil de catalogar el grado que alguien tiene. Seguir leyendo «18 pistas para saber si tienes inteligencia emocional»

No me digas que no tienes tiempo, dime que tus prioridades son otras

Aprendí que quien no te busca no te extraña y quien no te extraña, no te quiere. Que la vida decide quién entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele para siempre. Por eso valora a quien te valora, y no trates como prioridad a quien te trata como una opción. (Carmen Castillo Zamora)

Seguir leyendo «No me digas que no tienes tiempo, dime que tus prioridades son otras»

Somos la generación que no quiere relaciones

cinco-libros-web

Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram los domingos por la mañana, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a «me gusta» y poner un comentario, queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos tener a alguien con quien ir de brunch los domingos, con quien quejarnos los lunes, con quien comer pizza los martes y que nos desee buenos días los miércoles. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones. Seguir leyendo «Somos la generación que no quiere relaciones»

Vivir mis sueños, vivir mis miedos

mariam somos viento

Cuando alguna vez de niña o niño ves un mochilero paseando por tu ciudad o conoces a alguien de mayor edad que recorre mundo y sientes que tú cuando seas mayor quieres hacer lo mismo, ahí, es justo ahí cuando nace esa “llamita” que puedes prender. Quizá te guste viajar porque amas los paisajes y la naturaleza o porque sientes curiosidad por culturas exóticas, porque eres un amante de la fotografía o porque disfrutas con los deportes de riesgo, sea por cualquier razón o por todas ellas, si alguna vez abriste los ojos como platos al pensar en ello y no pudiste dormir imaginando cómo sería, si alguna vez soñaste con algo, a menos que sea subir a la luna a pie, si algún día de tu niñez o incluso ahora mismo surgió esa “llamita”, préndela.

Quiero destacar una serie de frases que a menudo me repiten cuando me preguntan qué hago en la vida: “lo que haces es algo que todos pensamos pero no nos atrevemos”, “eres valiente”, “yo tengo este miedo”, “yo tengo este otro”, “no puedo dejar mi vida”, “yo no puedo porque…” No, nada de eso es cierto, solo tenemos miedo al cambio.

Los miedos internos

Soy una persona con miedos, como cualquier mortal, tímida, que me cohíbo e intimido con facilidad, con pánico escénico (y ésto no lo he hablado con muchas personas, si acaso con una) aunque dando mi mejor Yo muchas veces, la mayoría ya, consigo sentirme a gusto. Hay quien con dieciocho años abandona su zona de confort y se lanzan a viajar en solitario a un punto remoto del planeta, yo admiro a estos chicos y chicas, pero si alguien, tú o yo necesitamos un tiempo y trabajar algo en nosotros para alcanzar lo que realmente amamos, ¿por qué no?, trabajemos para prender esa “llamita”.


lo-malo-de-morir-de-amor-PORTADA

¡Novedad!

Lo malo de morir de amor es que no te mueres

* Más información

 

Yo tenía tantos miedos… pero mi “llamita” la encendió Jose Luis, un buen amigo de mi padre que recorría parte del mundo en bicicleta y me contaba tantas historias de personas en lugares remotos, de sus aventuras, de la calidad humana de aquellas gentes… que siempre pensaba “cuando sea mayor me voy con él”, nunca lo hice y además murió hace tres años, lo lamenté mucho porque lo admiré desde que tengo uso de razón y además ya tan siquiera puedo compartir unas palabras. Teniendo a él como referencia y dada mi personalidad que yo creía débil y miedosa, nunca me sentí capaz de hacer lo mismo, pero la “llamita” pudo con mis miedos así que comencé a tomar consciencia de quién era yo y cuál era mi punto de partida detrás de todos esos muros que alguna vez me puse, a partir de ahí hice un trabajo personal, por eso comencé a viajar en solitario por algunas zonas de montaña de Andalucía, el lugar en el que nací, allí me sentía segura por cercanía y por compartir el mismo idioma, éste fue uno de mis primeros entrenamientos personales que permitieron tanto comenzar a derrumbar esos muros como también reafirmar mi persona, lo hice con miedos pero sin dudas, lo hice. Seguir leyendo «Vivir mis sueños, vivir mis miedos»