Hace tres veranos decidí irme a Etiopia a colaborar con una organización llevada a cabo por ocho misioneras al norte de Addis Abeba. Recuerdo esas ocho mujeres procedentes de México, Colombia, España, Kenia y Etiopia. Me impactaron por la evidente fuerza, inteligencia y vitalidad que desprendían. Llevaban cinco años en el pueblo de Muketurri, un pueblo que amaban con una gente que adoraban. Una tarde, me quedé hablando con una misionera procedente de Kenia, y entre el color verde de Etiopia, el olor a carne de oveja y las sonrisas de los niños, me contó que ella había estudiado ingeniería y había diseñado los tanques de agua que se encontraban en Muketurri y en los pueblos vecinos. Inmediatamente pensé… “¡Ostras, sí que es inteligente!” Seguir leyendo «Las historias de las realidades»
Categoría: Sociedad

¿Qué tal si deliramos por un ratito?
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

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Hace nueve meses tuve un hijo que se rió en mi vientre, me dijo adiós y se fue.
Son los platos estrella. La vida que crece. Las flores que se vomitan por la boca.
Me fui a no llorar a un bosque. Seguir leyendo «Hay muchas formas de morir, ésta es una»

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

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Hoy me siento bien, hoy me siento guapa, hoy me siento libre.
Hoy mi vida vuelve a ser mía, hoy decido yo.
¡Se ha acabado! Seguir leyendo «Carta a un maltratador»

TODO ES MENTIRA. Ni hay paro, ni nada de eso. Es como tirar millones de tomates al mar. Ya sabes, si hay muchos tomates, baja el precio, así que los destruyen, y los tomates se ponen más caros. Pues con el empleo hacen lo mismo. Si hay muchos puestos de trabajo, las personas que trabajan ya no están dispuestas a comprar su puesto humillándose, dejando que le paguen una mierda y trabajando el triple de lo normal. Y como no están dispuestas, se unen para decir: oíd, no creáis que os vamos a dar la vida a cambio de un puesto de trabajo, no. Os daremos un pedacito de nuestra vida y sólo si respetáis nuestros derechos. Pero entonces los grandes tomateros del empleo van y lo destruyen, directamente, vuelcan camiones con puestos de trabajo al mar, y otra vez a arrastrarse y suplicar para que te den un puesto de mierda en cualquier parte. (Belén Gopegui)
¡Basta ya! Nos hemos cansado. Todas las historias tienen un final, aunque muchos quieran hacernos creer lo contrario, y después del final llega un nuevo comienzo. Como dice Sera Sánchez, “ya estamos hartos de los políticos que tienen un nivel de preparación muy bajo, políticos de la clientela y el amiguismo”. Así es. Estamos ya cansados del caso Gürtel; de los sueldos millonarios; de la subida de los impuestos; del caso Bárcenas; de los fondos desviados a paraísos fiscales; de la corrupción e impunidad de los corruptos; de la manipulación de los medios de comunicación; de la famosa “puerta giratoria”; del rescate a los bancos en vez de a las personas, del caso Nóos, etc, etc, etc. Ahora bien, aún existe algo que, si aún cabe, todavía nos duele mucho más, como es ver a nuestros familiares desfilar moribundos por los pasillos de los hospitales mientras hay plantas vacías; observar con impotencia como nos desahucian y nos dejan en la calle sin nada; tener que sufrir despidos y bajadas de salario; aguantar los recortes en la educación; presenciar la fuga de los jóvenes al extranjero en busca de un futuro; abrir nuestras neveras y ver que están vacías; o romper en llantos ante la despedida de nuestros hijos en los aeropuertos… ¡Eso nos llega al alma!
Señores políticos y señoras políticas. Os habéis olvidado de algo muy importante en el arte de hacer política: la necesidad del consentimiento popular representa a la vez la fuerza y la debilidad del poder. Y después de las últimas elecciones europeas no cabe duda de que los ciudadanos ya nos hemos pronunciado. Hemos dicho basta. Ya no queremos que las grandes decisiones que afectan a toda la ciudadanía estén en manos de políticos corruptos interesados en sus propios intereses. Os habéis equivocado, y mucho, al hacer de los intereses del conjunto del país vuestro propio circo privado. Muy “queridos” míos, no podéis llenar los bolsillos propios a costa del recorte de los derechos de los demás, y mucho menos de los ciudadanos que bajo juramento habéis decidido representar. Pero todo tiene un efecto boomerang. Tarde o temprano todas las acciones acaban de vuelta. Y la mayoría de las veces cuando menos se espera.

Educador social, mediador familiar y dramaturgo. Sera Sánchez es autor del blog Educador social en Alaska y cofundador de la compañía de teatro Factoría Los Sánchez. El espíritu crítico ,el humor, la ironía y la sencillez son los pilares básicos con los que la compañía comienza su andadura teatral.
Educador social en Alaska es un libro, una obra de teatro y un blog de éxito. ¿Cómo se piensa y se construye esta Obra?
Creé el blog porque tenía ganas de reflexionar sobre mi profesión. Firmaba el blog como Quique. Un día le envié a mi hermano Rafa un texto del blog pero no le dije que era mío. Rafa pensó que el texto merecía la pena llevarlo al teatro y así nació. Hoy en día, uno de los motivos por los que Educador Social en Alaska ha funcionado en el teatro es porque no pretendemos hacer teatro social. Nuestro objetivo es hacer teatro de calidad…
Acerca de la obra de teatro, ¿de qué te sientes más satisfecho?
Sin duda de la buena acogida que ha tenido con el público. Son ya cuatro años de gira representándola. Los asistentes nos dicen: “¡Qué historias más humanas!”. Además de enseñarles algo sobre nuestra profesión (educación social), lo realmente importante es despertarles una emoción.
¿Fue el éxito de Educador Social en Alaska lo que os motivó a hacer Alaska 2099, o esta versión futurista ya estaba pensada desde la primera obra?
No estaba pensada porque nosotros no pensamos nada con antelación. Trabajamos comiendo una pizza en el barrio del Raval (Barcelona) o tomando una cerveza en una terraza. Eso sí, siempre empezamos a trabajar con unas risas. Trabajamos sin presión, hacemos lo que nos apetece y nos gusta. En una de esas tardes y fruto de esta “metodología de trabajo” nos dimos cuenta que Educador Social en Alaska tenía mucho más que ofrecer…
El nuevo estreno en vuestro menú teatral es El año del Cerdo, una historia con tres mujeres como protagonistas. ¿Qué ingredientes tiene?
Es más comedia que drama y como ingredientes, diría, que bajo la apariencia de una comedia ligera hablamos de temas muy importantes, (al menos para mí) como pueden ser la verdad, la mentira, las relaciones familiares y la amistad.
¿Cómo explicarías a nuestros seguidores/as que es posible ayudar a las personas desde la educación?
Te lo voy a explicar desde el último libro que he leído: Gomorra. El autor explica la experiencia de un cura napolitano que se enfrenta a la mafia y empieza a destapar cosas enfrentándose al poder. Se enfrenta con la palabra. Sin armas. Para mí, la palabra es la herramienta más poderosa para cambiar las cosas. La educación es comunicación.

Hubo una vez un país donde una joven llamada Blancanieves no necesitó de ningún príncipe que la besara para ser feliz. Además se cansó de obedecer a los enanitos y se escapó de casa. En su camino conoció a una Ratita Presumida que al igual que Blancanieves no era feliz con sus tareas domésticas, y juntas emprendieron su viaje hacia la aventura de la vida. Fueron a buscar a su amiga la Cenicienta que también estaba harta de obedecer y de ser sumisa, y a la Princesa del Guisante que se escapó del castillo en lugar de tener que dormir en infinidad de colchones para tener que demostrar su linaje. Se unió a este grupo Caperucita Roja que estaba saturada de la tozudez del lobo y , en lugar de aplatanarse, se llenó de más coraje si cabe. En ese país las ancianas con verruga se cansaron de ser siempre las brujas malvadas y perversas. La liebre y la tortuga eran muy amigas y dejaron de competir para jugar juntas. Aquí, los príncipes azules supieron al fin que el rosa es también un color precioso. En este país que os hablo fue la princesa quien salvó a San Jordi del bocado mortal del dragón y todos juntos ni se casaron ni comieron perdices, y aún así fueron inmensamente felices.
Raúl Romero, coautor del libro Vive tu sueño y no sueñes tu vida
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Vive tu sueño y no sueñes tu vida ¡3ª edición!
“Es muy hermoso ver como a través de este libro estoy encontrando el sentido de las cosas que me suceden a diario. Cuando lo leo siento una paz que me permite seguir adelante con más fuerza.” (Javier)

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“Procura que el niño que fuiste no se avergüence nunca del adulto que eres.” (Proverbio Árabe)
Una vez, una gran amiga, me dijo que todos seríamos más felices si nos dejáramos guiar por el corazón: “El amor es la solución a todos los problemas, créeme”. Una frase que por muchos años que pasen, sigue retumbando en mi cabeza. Ella es una de aquellas personas que aman la vida sin condiciones, que se enamoran de los pequeños detalles y viven con una sonrisa dibujada en la cara. Disfruta cada rayo de sol, cada mirada, cada gesto, cada palabra… Cuando pienso en ella, su recuerdo me calma y al mismo tiempo me estremece. Río, lloro, se me dispara el corazón y el estómago se me encoge. Entonces comprendo que aquellas palabras nunca me dejaron, más bien estuvieron divagando por todo mi ser en busca de respuestas. Seguir leyendo «Quiero ser maestra…»

Txema Córdoba es Maestro especialista en Educación Física, Licenciado en Ciencias de la Actividad Física, Máster en Inclusión, Experto en metodologías cooperativas, y tres veces finisher en un Ironman.
¿Qué piensas cuando sostienes entre las manos tres medallas de finisher de un Ironman? ¿Cómo nace el espíritu de un Ironman?
Pienso en el momento en que me lo propuse, cuando superar ese reto parecía imposible de hacer realidad. Pienso también en las personas que me han acompañado en ese reto, y no solamente en los entrenamientos, sino, y más importante todavía, en cada uno de los momentos cotidianos. Sin esas personas imprescindibles seguramente no lo hubiera logrado.
Nace en personas inquietas, que no se conforman con su zona de confort, que conocen sus limitaciones, pero que saben que las pueden colocar allí donde deseen. Además, el hecho de compartir con otras personas una filosofía de vida que consiste en dedicar cada día un poco de tiempo a hacer actividad física lo hace todavía más hermoso.
¿Las actividades deportivas son educativas por ellas mismas?
Las actividades deportivas ni son educativas ni no lo son. Simplemente son actividades deportivas. La intencionalidad que tengamos al utilizarlas será lo que genere situaciones educativas o no.
Por lo tanto, ¿qué es educar?
Educar es una acción que se ejerce en un contexto de ayudar a desarrollarse a un individuo pero que a la vez, con ello se contribuya al crecimiento de la sociedad. La acción de enseñar, por el contrario, solamente está dirigida al crecimiento de una persona, donde no está implícito el tener en cuenta a los demás. Es por eso que si ese crecimiento no implica también el crecimiento de la sociedad no estamos hablando de educar.
¿Cuál es entonces el papel del maestro?
«Nadie enseña a nadie, todos aprendemos de todos» dijo una vez Paolo Freire. Es decir, los maestros no debemos preocuparnos en como enseñar, pero sí en como y qué aprenden los alumnos. Para ello debemos acompañar, inspirar, animar, dar ejemplo…
¿Y eso cómo se hace?
Generando contextos para que los niños aprendan. Si el contexto que genero es cooperativo aprenderán valores relacionados con la cooperación, y si el contexto que genero es competitivo o individualista contribuiremos a reproducir la manera de pensar que desafortunadamente tenemos hoy en día. Actualmente se puede aprobar sin aprender. Pretendemos que los niños salgan de la escuela muy preparados para el instituto, o del instituto muy preparados para la universidad. Pero el objetivo no debe ser este sino otro muy diferente: que salgan preparados para la vida, para vivirla, construirla y transformarla.





