Categoría: Relaciones

Desgarrada

cinco-libros-web

Tenía que pasar, ley de vida, que uno de los dos se volviera a enamorar. Pero duele, duele tanto que asusta. Duele el alma hecha añicos y cada punzada de desgarro. Duele el alma quebrada, pidiendo a gritos tu abrazo. Duele el alma teñida de gris, esperando un milagro, disfrazado de ti. Duelen todos y cada uno de los huesos del espíritu, duelen todas y cada una de las vértebras de las entrañas, duelen tanto que supone una conquista coger aire. Y te dejo libre, porque te amo, y te dejo libre, porque te quiero, y porque me doy cuenta de que mi amor es sincero. Y me voy, porque quiero que lo intentes, y que te salga bien, porque no quiero que tu corazón llore. Me voy para volver, imperfecta, pero entera. Me voy para aprender a vivir con tu ausencia y sin tu esencia, con tu distancia y sin tu presencia. Me voy a derramar un océano infinito, que ha empezado a manar de mis ojos, que no está en los mapas, porque no cabe y que no tiene nombre, todavía, aunque yo lo llamo Inmensidad, en femenino y con mayúscula, como a los huracanes. Sí, ni Pacífico, ni Atlántico, ni Índico. Inmensidad, porque arrasa, porque abrasa y porque mata. Y si alguien ha de morir, elijo ser yo quien lo haga. Morir de amor, morir de pena, morir de agonía. Morir para volver a nacer, serena, sin prisa y envuelta en una sonrisa. Seguir leyendo «Desgarrada»

Cuando sepas de mí

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.

Seguir leyendo «Cuando sepas de mí»

Si tú me dices ven… no dejo nada. Pero te acompaño

cinco-libros-web

Confundimos muchas veces el amor con la dependencia. Dejarlo todo por el otro nos parece un acto de amor y de generosidad. Y hablamos de dependencia cuando decides comportarte o hacer lo que la otra persona te pide, aun no estando tú de acuerdo, por miedo a perder a la persona amada. Porque con esa persona lo eres todo, y sin ella no eres nada. Seguir leyendo «Si tú me dices ven… no dejo nada. Pero te acompaño»